Estoy segura de que alguien alguna vez te ha dicho que debes perdonar a quien te dañó para poder estar bien contigo mism@ y poder seguir adelante. ¿No? Yo lo he escuchado en muchas ocasiones y… ¿sabes? Yo lo veo de una forma diferente. Antes perdonaba a quien sea por lo que sea porque creía que la gente no tenía una verdadera intención de dañarte, hasta que te das cuenta de que perdonar de más y a las personas equivocadas solo te lleva a que estas tengan nuevamente oportunidad de dañarte, pero con la confianza de que seguirás ahí, creyente.
No puedo negar que hay personas que realmente después de equivocarse cambian o más bien mejoran, yo soy una de las ellas y también he sido esa a la que no debiste perdonar. Pero así aprendes a ser una persona más humilde, a reconocer a las personas que valen la pena y poder alejarte de aquellas que son nocivas.
Reconoce a las personas que no merecen un espacio en tu vida, tú sabes que hicieron y no tienes que explicárselo a nadie, no tienes que hacer lo correcto. Entonces mi consejo es: No l@ perdones.